sábado, 16 de marzo de 2019

GREGORIO LUPERÓN A TRAVÉS DE SUS ESCRITOS (y 9)

-QUINTA PARTE-

-Autobiografía e Historia-





5.1. El Sujeto Luperón en su escritura. 


En referencia a "Notas Autobiográficas y Apuntes Históricos..." de Gregorio LuperónJuan Bosch escribe en su libro La Guerra de la Restauración que éstas son "relatadas aunque no escritas por él, porque si bien no era analfabeto como Benito Monción, Manuel Rodríguez el Chivo y Gaspar Polanco, escribía como cualquier hijo del pueblo cuyos padres no habían tenido medios para pagarle una escuela".(1)

Esto puede tener algo de cierto, pero considero que Juan Bosch obvía el esfuerzo propio que hizo GL para instruirse, las relaciones que tuvo con intelectuales nacionales y foráneos; sus constantes viajes y representación del país como diplomático lo cual requería el conocimiento de idiomas y actualizar su capacitación. 

Dice la nota: "El señor Víctor Hugo tendrá el honor de recibir al general Gregorio Luperón el domingo primero de marzo
a las nueve de la noche
".

Sí, es cierto que como no era escritor de profesión, no contaba con suficiente tiempo en una vida tan dinámica, por lo que es obvio que eso dificultaba  escribir una obra tan extensa consistente en tres tomos y más de 1,300 páginas. También es lógico pensar que siendo diplomático, jefe del partido, presidente de la República  o vice, tuviese un secretario particular. Ya en 1863 con apenas 25  años, y recién incorporado a la Guerra de la Restauración, contaba con el señor Ricardo Suriel como secretario, según dato que aporta el propio Juan Bosch en la obra citada.
Sorprende que el esfuerzo hecho por el partido de Luperón en el último tercio del siglo19 por dotar a la República Dominicana de vías y medios de transporte ferroviarios, en vez de avanzar en años subsiguientes, fuese olvidado por la dedicación de sus caudillos a sus intereses y luchas personales. ¡Y que red vial no hubiésemos tenido de haberle dado normal continuidad! Sólo en el siglo 21 se re-emprende este tipo de transporte con la instalación del Metro de Santo Domingo. 
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RUFINO MARTÍNEZ
Que la escribiera en los últimos años de su vida cuando se retiró, enfermo, a Saint Thomas, es lo que se establece generalmente pero no es tan creíble. Todo esto puede investigarse más pues cabe la  posibilidad  de que la estuviese escribiendo, haciendo notas, redactando o dictando en diferentes momentos cuando se suscitaban los acontecimientos de los que fue relevante protagonista. Apoya esta última tesis lo que dice el profesor e historiador puertoplateño Rufino Martínez:* que Luperón, en Saint Thomas, "se dedicó a ordenar y completar sus apuntes biográficos", lo cual implica que ya había cierta escritura-borrador guardadas.



 Pero en cualquier caso, si las dictó hay que considerar que, como sujeto, el cómo y el qué deseaba que figurara de sus hechos y persona, lo  dispuso él. En consecuencia, hay que analizar la escritura del libro de Luperón como escuchando su propia voz.



La autobiografía en los estudios literarios y de textos contemporáneos es situada como un género literario más, poseedor de una base teórica, conceptos, una clasificación y reglas.** 

Y como han establecidos los estudios mencionados "al escribir una autobiografía se da expresión a un ser más interior, al añadir a la experiencia la conciencia de esa experiencia" no es sólo un relato, no es como un libro de cuenta detallado.


Ya lo establecimos en la introducción de este ensayo, Luperón ya por el mero hecho de escribir sus experiencias, tenía consciencia  más que ningún político de la época, y esto lo ponía al punto de reflexión de sus hechos que podía conducirlo a tomar tal o cual posición. Muy diferente a su protegido por un tiempo Ulises Heureaux, Lilís, que en sus papeles históricos exclusivamente predominan los documentos oficiales, nada  que denote la reflexión de un sujeto; es más el vivir el día a día con  sus tremenda falta de escrúpulos y cinismo e importarle poco "el qué dirán" asunto que sí preocupaba  a Luperón.*** 




La autobiografía funciona para que el yo que la escribe se auto explique, afirme y justifique, muchas veces con la trampa del recuerdo y del olvido, unas veces aflorando intencionales, otras inconsciente. Ya lo dijo el Premio Nobel latinoamericano Gabriel García Márquez al inicio de su autobiografía Vivir para Contarla"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y como la recuerda para contarla" o el neurólogo británico Oliver Sacks al afirmar que "Cada vez que se recuerda un hecho se reinterpreta y se experimenta de forma diferente".(2)  


Como anteriormente también referimos, Gregorio Luperón escribe en tercera persona, es decir, como si otro relatara sus hazañas. Pero coinciden, y reconocemos, el autor, el narrador y el personaje como la misma persona, porque la portada de los tres volúmenes identifica esa autoría: "Por el General Gregorio Luperón". 

Se ha dicho que quien escribe de sí de esa manera o  tiene  mucho orgullo o es muy humilde y modesto. Aunque notamos que GL nos quiere dar muestras de humildad en su extensa obra, notamos las muestras de su fuerte orgullo del que devenía  su gran iniciativa. Juan Bosch expresa en la obra anteriormente citada que "Lo que sorprende de Luperón no era, sin embargo, su audacia; era que actuaba, hacía lo que pensaba hacer, y además tenía don de mandar".(3) Eso implicaba un gran ego, seguridad en sí mismo.  Ese orgullo  se trascendentaliza porque se sitúa por encima y a distancia de la mirada de la historia. Escribiendo en tercera persona, presentando su autobiografía como biografía, nos quiere decir y dar la impresión  que  otro es quien lo ha visto desde fuera, por tanto es algo que pasa como muy objetivo cuando no es más que él mismo y su orgullo; sólo hay que poner atención a sus palabras al principio de su autobiografía; es la conciencia de que su inserción en la historia dominicana ya es un hecho, y GL se presenta a sí mismo como la patria y el pueblo: atacarle es atacar a éstos:


"sirve también este libro de alegato en causa propia, del personaje que motiva y que hace esta exposición, tan gratuitamente calumniado por aquellos que tanto empeño tienen en apagar la gloria del pueblo dominicano"(4)


 Y así continua su método de escritura en tercera persona
"Vengo a presentar la biografía de uno, al que se debe en  su mayor parte,(sic) la epopeya de la Restauración de la República y muchos sucesos principales(...) resultado de los esfuerzos, de los trabajos y de los sufrimientos de este hombre laborioso y patriota, decidido defensor de la libertad y de la justicia". (5)


5.2. Conclusiones


Este estudio ha sido una aventura. Porque no tenía una esquematización rígida, apenas algunos apuntes que llamaron mi atención por la variedad de temas de política del Estado, de economía y cultura adjuntos a Gregorio Luperón; y eso me motivaba a hurgar más pues no sólo era su hazaña militar que tanto nos recalcaron escolarmente; había más bagaje y esto fue dando cuerpo textual según avanzaba la lectura de diversos documentos de Gregorio Luperón. Y ha sido también premura por la inmediatez del medio para publicarlo: este blog, la red de internet. Premura y de ahí la aventura. Pero esto no conlleva en sí necesariamente una falta de cuerpo teórico.

Resultado: esta investigación resulta una interpretación más de la historia  hecha por el autor de este blog.

Y es una interpretación más porque es imposible hacer ciencia con la historia. La historia no se puede repetir, no se puede meter en un tubo de ensayo, ni recrearse en una investigación de campo. Contamos con documentos: personales, oficiales del Estado, de Ayuntamientos, correspondencias, autorretratos, diarios, ensayos temáticos, etc; pero es evidente que todos estos documentos están parcializados e impregnados de los intereses de la entidad o personas que los elaboraron. Por tanto son documentos que contienen mucha subjetividad abierta a interpretaciones.

 En los estudios históricos no hay nada que experimentar, sólo interpretar unos hechos de los que tenemos conocimientos y  desconocimientos. "No poseemos ningún acceso directo a la verdad histórica, y lo que nos parece cierto  o afirmamos que lo es se basa tanto en nuestra imaginación como en nuestros sentidos".(6)

Al concluir este ensayo, que también es un análisis de texto... ¿por qué el personaje estudiado ya es distinto a como lo veía al inicio del mismo? Pues porque si bien desde que tengo uso de razón siempre lo valoraba positivamente, empero conservaba una visión de consigna, de aniversario; es decir, un punto de vista en el que se resaltan las virtudes inmaculadas de los próceres, visión sacralizada que cada fechas señalada les sirve a los políticos para "cumplir con la patria" exaltando a un héroe con palabras huecas.

Hoy, a 175 años de fundada la República Dominicana, ningún gobernante dominicano ha sido capaz, no ha tenido garras para romper con este Estado clientelista, patrimonialista y nepótico. Quienes con más vehemencia y convencimiento decían que iban a terminar la obra de Duarte y Luperón, han ostentado el estado casi dos décadas  y ya no piensan en tan "bellos ideales". Se han dejado arropar por la forma del Estado del siglo XIX (Santana, Báez, Lilís) que siguieron Trujillo, Balaguer... Y quien no se ha fijado el objetivo y la acción de superar la forma de ese Estado, pues lo reproduce. 
Funeral de Gregorio Luperón, muerto de  cáncer en la garganta a los 57 años.  

Claro que no es fácil. Cualquier líder o político dominicano con ética y buenas intenciones está expuesto a una gran carga, a un tremendo asunto: la mentalidad del pueblo dominicano que reproduce constantemente las maneras del Estado en su vida cotidiana convencido que así es como hay que actuar, pagando a policías, igual que a toda gama de funcionario, las extorsiones y cohechos por servicios públicos,  o apelando directamente a los políticos profesionales porque si no se dificultará conseguir un simple documento o una atención médica en la famosa Plaza de la Salud. 

Podríamos decir que en ese círculo vicioso alimentado por siglos, amamantado  por los políticos, de alguna manera la masa popular luego empuja  a los políticos a reproducirlo. Y en esa tesitura Américo Lugo  sintetiza con agudeza esa situación:

"Puede decirse que el gobierno dominicano ha sido el gran corruptor político del pueblo; maestro de la holganza y concupiscencia, en vez de enseñar a trabajar al ciudadano, lo ha acostumbrado a buscar en la política un sueldo inmerecido cuando no la ocasión de robar y una posición brillante pero falsa y peligrosa".



No es una situación fácil, lo reconozco; esa dinámica resulta tan fortalecida día día  que ni la izquierda socialista o radical se ha podido abstraer pero...¿por que han abandonado la educación del pueblo, su instrucción ideológica y ética?



Gregorio Luperón no fue el primero en integrarse o destacarse en la lucha contra España tras La Anexión, pero muchos de los pioneros que prestaron un primer aporte a esa lucha luego no trabajaron por el bien de la República. Y Luperón, en cambio, sí representó la continuidad  del legado de Juan Pablo Duarte. Ese esfuerzo por tener  un país con un estado de derecho, separación de poderes,  legalidad, continuidad y respeto a la alternabilidad en el poder.  Esfuerzo que se vio robustecido además por el surgimiento de personas excepcionales para la época como Pedro Francisco Bonó, Espaillat, Rodriguez Objío, Eugenio Deschamps, Hostos... 

Por muchos años los referentes de los sectores progresistas han sido los líderes, teóricos  y experiencias foráneas. Cuando contábamos desde el siglo 19 de autores dominicanos que debieron leerse primero, y no tanto porque nos aporten una teoría revolucionara para esta época, si no porque es que no hemos podido establecer un Estado que mínimamente  se acerque a lo que planearon en principio Duarte, Luperón y su partido azul, y la prioridad era concluirlo, establecerlo como requerimiento mínimo.

  Ese concepto de "ciudadano" al que recurrió Luperón cuando sólo se le quería tener como militar, es el que hace falta impregnar porque el  dominicano no tiene conciencia de ser ciudadano. El doctor Francisco Moscoso Puello ya había dicho en sus Cartas a Evelina (7) que en República Dominicana " no hay conciencia nacional. No hay ciudadanos, hay habitantes(...) sin concepto alguno de su verdadera función político-social";  postulado también esgrimido por Américo Lugo. Ser ciudadano implica conciencia de estar en una comunidad para trabajar para y por todos.  No formamos una nación por el hecho de estar solamente juntos, sino para hacer algo juntos.  José Ortega y Gasset nos da otras pautas de lo que es ser ciudadanos diciendo lo que no es:


"la esencia del particularismo es que cada grupo deja de sentirse a sí mismo como parte, y en consecuencia deja de compartir los sentimientos de los demás" (8 )  

El pueblo dominicano "envuelto de continuo en los escollos de sus locas pasiones" se deja conducir mansamente por los políticos patrimonialista esperando tomar parte del botín de lo público en el entendido que lo que es del Estado no tiene dueño. 

Y ese proceder se muestra claramente en la observación sociológica que Diógenes Céspedes ha constatado, registrado y que expone en su artículo El Tránsito Vehicular como Metáfora del Patrimonialismo al convencernos con certeza que en la calle es "donde el sujeto dominicano practica con mas conciencia el patrimonialismo"(9) porque se hacen dueño permanente de lo publico, de calles y aceras: fruteros y vendedores de cualquier cosa, yipetas, autobuses, voladoras, carretilleros, compañías constructoras, mecánicos, motoristas, peatones...

Siempre se dice, y ya es un cliché, que la obra de tal o cual prócer esta inconclusa, que nos corresponde terminarla. Bien. En primer lugar hace falta un partido de Ciudadanos en el entendido de que los sujetos de esa geografía que es parte de la isla Española -la República Dominicana- dejen de ser simples habitantes y se consideren parte de una Nación para empujar juntos por ella.

Si algo hemos aprendido, el lector que ha seguido esta serie y yo, es que Gregorio Luperón no era ni semi-dios ni demonio, ni ángel ni diablo; simplemente un hombre navegando, sorteando y esquivando   situaciones que muchas veces no pudo doblegar por la  mentalidad de la época y pese al gran esfuerzo que realizó por ello.





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(1) Editora Alfa y Omega, 1982, Santo Domingo, Rep. Dominicana. pag. 126
(2) Texto del libro El Río de la Conciencia, publicado en el Suplemento IDEAS del diario El País, 13 de enero de 2019. Traducción del inglés de Damia Alou.
(3) Obra citada. Pag. 204
(4) Notas Autobiográficas y Apuntes.." Editorial El Diario, Santiago de los Caballeros, R.D, 1939. Tomo I, pag. 32
(5) Idem. Pag. 82
(6) Idem nota 2
(7) Editora Cosmos, CxA. Santo Domingo, R.D. 1974. Pag. 96
(8) España Invertebrada. Colección Austral. Espasa Calpe. 1999, Madrid. Pag. 49
(9) En su libro "Estudios Lingüísticos, literario, culturales y semióticos." Universidad APEC. Editora Búho, Santo Domingo, RD. 2011. Pag.446.

Esto lo dice en el prólogo a la edición de 1939 de la obra de Luperón, promovida por el Gobierno Dominicano presidido por el dictador Rafael Leonidas Trujillo con motivo del primer centenario del nacimiento del prócer. Rufino Martínez fue encargado por el gobierno para "atender y ordenar cuidadosamente" la publicación. 

**El fundador e iniciador de los estudios de la escritura autobiográfica en la década del 1950 del siglo XX fue Georges Gusdorf con un enfoque sistemático, riguroso y documentado filosóficamente. Luego, entre otros, dos han sido los más relevante porque en la década de 1980 le dieron una teoría para su análisis y la pusieron en práctica. Son Fhilippe Lejeune y Karl Weintraub y sus respectivas obras El Pacto Autobiográfico y La Formación de la Individualidad.


**** Ver: "Cartas y Comunicaciones de Ulises Heureaux". Recopilación y publicación de Enriquillo Henríquez García, publicadas en la Revista Clío ( de Academia Dominicana de la Historia). Ver No. 39 y varios números subsiguientes.





domingo, 20 de enero de 2019

GREGORIO LUPERÓN A TRAVÉS DE SUS ESCRITOS (8)





Dos de los  periódicos que denotaban el ambiente cultural y político que bullía en  la República Dominicana del último tercio del siglo XIX,en parte, acelerado por las medidas e inquietudes de Luperón: El Nuevo Régimen servía de plataforma para difundir las ideas de Hostos y Bandera Libre de Fabio Fiallo, de combate contra malos gobiernos a finales de la década de 1890, luego en el siglo XX fue la tribuna para denunciar la intervención norteamericana en el país.

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4.3. Asuntos Culturales, Escritura y Teoría.

a) Los Anhelos de Instrucción.
Debo insistir y valorar el constante empeño de Gregorio Luperón Castellanos por la instrucción cultural y científica del pueblo dominicano; su empeño en despejar la incultura a la que denominaba "esa nube espesa" que cubría al país, para que

"no haya mas que dominicanos libres e independientes ocupados constantemente en la destrucción de la ignorancia CRASA". (1)

Son variadas las instituciones que prohijó. A su patria pequeña, su provincia y ciudad, a "su republiquita de Puerto Plata", la torna en todo un 

faro cultural y punto para recibir a los exiliados político-culturales de Puerto Rico y Cuba. Ahí es donde funda su Escuela Sociedad  "La Educadora" desde la cual intentó popularizar las ideas del derecho público e individual, así como el conocimiento de las constituciones. Oradores frecuentes en esas charlas eran Hostos, Federico García Copley, el propio Luperón...

Siendo Ministro Plenipotenciario en el exterior,  junto con Betances  y el diplomático y escritor colombiano José María Torres Caucedo funda en París la Sociedad Unión Latinoamericana con el objetivo de dar a conocer América Latina a los europeos y despejar falsas opiniones acerca de las mismas.
Edificio de la Logia  Restauración, inaugurada  en 1867, destacada por su labor cultural y social en la ciudad de Puerto Plata.  Gregorio Luperón fue su primer orador y en 1979 la declaró Patrimonio Cultural de la Nación.

Y en la sociedad "Amigos de la Paz", de la que era miembro, procura proteger a los jóvenes dominicanos que iban a estudiar a Europa. Por intermedio esa misma sociedad visitaba colegios y universidades para observar la metodología usada y aplicar las que se puedan adaptar a la República Dominicana.

 De la Liga de la Paz de la ciudad de Puerto Plata era miembro honorario Y esto refiere acerca de las Sociedades "Salvador del Sena" y "Salvadores de Francia":


"El domingo (13 de este mes) he sido aclamado por unanimidad de votos  de ambas sociedades, Presidente de honor con la misión de fundar en Santo Domingo otra sociedad ligada con la de París"(2) 
                              
Como Presidente de la República en 1879, cuenta en su libro autobiográfico, que dio una

"ley en favor de la literatura nacional, tan pobre hasta la fecha, favoreciendo cada obra que se imprimiera en el país con  un veinte por ciento de su costo" (3)

ALEJANDRO ANGULO GURIDI, DESTACADO ESCRITOR
QUIEN ELABORÓ LA NOVELA "LA FANTASMA DE
HIGÜEY"
Claro, fomentar las letras nacionales implicaba  la libertad de imprenta sin ninguna limitación. Para GL era 


"el mejor correctivo de los abusos del poder, el alma de la vida social, el paladín de las libertades públicas y de los derechos individuales, y el vehículo para transmitir los grandes pensamientos". (4) 

Consideraba que era ése el proceder más positivo para la vida nacional pues propiciaba la confianza en las instituciones y, en fin, situaba todo su optimismo en que la misma sirviera a los partidos para resolver sus controversias,"lejos de apelar a las armas".

Periódico editado por
 Eliseo Grullón en 1874
Y la libertad de imprenta también conllevaba la libertad de Prensa, la cual  protegió

"En todas las circunstancias, y aún corriendo graves peligros ha defendido la prensa libre, aun de jurado para toda discusión política, social, religiosa o de cualquier orden que sea; libertad  a la que solo se pone un límite, el derecho ajeno, porque jamás habrá derecho en el mundo para difamar". (5) 

En ese sentido,  al asumir el gobierno de 1879 "La primera cosa que hizo fue un llamamiento  general a los periodistas  para restituir la libertad sin restricción alguna  del periodismo".(6) 
Periódico dirigido por Francisco Gregorio Billini
en 1979, más tarde por el escritor César Nicolás Penson.
Llegó a ser en la década de 1880 el de mayor 
circulación en el país.


Pero los informadores públicos muy seriamente le dijeron que desconfiaban y tenían muchos temores por los antecedentes de anteriores gobiernos tiránicos; que el periodismo era insostenible sin la subvención del gobierno.

Entonces el Ejecutivo de Luperón subvencionó con 200 francos (40 pesos) a "todos los periódicos que se publicaran en el país en favor o en oposición de los actos del gobierno, y jamás vio el país mayor cantidad de publicaciones periódicas; hasta un periódico inglés que se publicaba en Puerto Plata recibía su subvención" (7) 


Eugenio Dechamps,escritor-periodista 
fue muy combativo contra
 la oligarquía dominicana.
 Fundó dos periódicos:
La República y la Alborada,

 así como la sociedad cultural
Alianza Cibaeña.
También recibían  ayuda los férreos anarquistas agrupados en una Sociedad Política   cuyo medio de divulgación, dirigido por el periodista Juan Vicente Flores, lanzaba durísimas denuncias contra Luperón, ayuda que el prócer no pierde la oportunidad de recordarles: 

"En seguida los periódicos que publicaba la sociedad, en imprenta regalada por Luperón, le declararon la guerra a muerte".(8)

Estas ayudas económicas y materiales en nuestra época se verían como la compra de la conciencia e independencia de periódicos y periodistas, situación que alguien podría igualar con la que se vive en República Dominicana hoy donde  la radio, televisión, la Red y los medios impresos, están plagados  de altavoces pagados por el gobierno y partidos para que le publiciten y /o lancen líbelos contra el contrario.

 En la época de Luperón,  y para él, estaba justificado ese proceder, pues el fin era proteger, fomentar y consolidar una prensa  que sirviera a la institucionalidad y normalidad democrática sin importar su tendencia.


Esto en cuanto a las letras nacionales. Para el fomento  del arte musical 

"adquiriose instrumental de la casa Lefebre, de París, para las bandas  de música de Puerto Plata, Santiago, la Capital, La Vega, Montecristi y Samaná". (9) 
   
También hubo una disputa cultural con España que aún llega hasta hoy: la ubicación de los restos de Cristóbal Colón. Resulta que para España era de honor decir que los restos estaban en Cuba que mantenía como colonia suya, y no podía cejar en favor de Dominicana que era independiente y mal ejemplo para Cuba y Puerto Rico.


El gobierno de Luperón envió  a todos los gobiernos de Europa y América tomos de la obra de Roque Cocchia (Monseñor enviado de la Santa Sede) y documentos del escritor y estudioso de la historia Emiliano Tejera (seguramente su obra "Los Restos de Colón en Santo Domingo" de 1878) para que verificaran la  veracidad, pues para GL, hasta que él no fue presidente, "ningún gobierno había notificado oficialmente a los gobiernos extranjeros el fausto y feliz hallazgo".(10)

Y decía GL que como al gobierno español no le convencían esos documentos, estaba en la obligación, por "su honra  y su hidalguía"

"de descubrir los restos mortales que retiene en la Catedral de La Habana para disipar sus dudas y las tinieblas de cuatro siglos con la luz de la verdad que servía de criterio a la historia". (11)

Todo esto ha dado un faraónico Faro en Santo Domingo, y la incertidumbre de si están allí, en Cuba o en Sevilla. Discusión que carece de la más mínima importancia.  

Típica casa de estilo cultural victoriano abundante en Puerto Plata
por la influencia inglesa en esa ciudad del norte de Rep. Dominicana. 

En fin, en otra parte hemos hablado de la Educación como parte del interés y afán por cultura y la instrucción; hemos hablado  de la creación de la escuela Normal,  el aumentos de las escuelas, creación de nuevas cátedras en la Capital provincias y distritos principales. Incluso orientado a la gente ociosa y sin oficio, el prócer planteó alternativas:  "para los vagos y mal entretenidos se había decretado el establecimiento de las escuelas de arte y oficios".(12)



b) Teoría y Ensayos

En consecuencia, todo esto como prontuario forma parte de  los aspectos culturales a los que se aproximó  Gregorio Luperón Castellanos. Pero no podemos dejar de mencionar los numerosos escritos teóricos en forma de semblanza, de reseña histórica, reflexiones éticas y filosóficas, que si bien no lo muestran como un gran pensador ni un teórico ni escritor original, pero si demuestra su bagaje cultural y reiterada inclinación por la auto-formación.

Desde el primer tomo de su "Datos Biográficos..." observamos como antes de narrar su vida y los acontecimientos de la Restauración inserta una reseña histórica de los orígenes del país, la ocupación haitiana y la independencia. 

Luego expondrá un análisis del contexto histórico e internacional (el estado de Europa y América) para situar la época en la se dio la Anexión del país a España y la posterior Restauración de la República. De ahí que lo vemos enumerar esos acontecimientos desde la elección del Papa Pío IX en1846, los sucesos de Italia contra Austria, la proclamación de la República francesa, la reconstitución del pueblo alemán con el archiduque Juan de Austria, el dominio de Napoleón Bonaparte, los sucesos protagonizados por Garibaldi en 1860 y su ocupación de las islas de Sicilia y Nápoles...,hasta llegar a La guerra civil norteamericana.


Un amplio ensayo, "El Destierro", publicado en un folleto editado en Estados Unidos, hace un recorrido de la situación de un exiliado o desterrado de su tierra, situación que él mismo sufrió varias veces, por lo que no es raro que este escrito esté redactado con mucha minuciosidad, emotividad y dramatismo. (13)

Por otro lado hace semblanzas de casi todos los hombres importantes de la Restauración, exponiendo con justicia los aportes que éstos hicieron a esta guerra independentista; claro, aparte de la pésima opinión personal que tenía sobre ellos, que ya hemos visto a lo largo de este trabajo. Igualmente lo hace de los que no creyeron en la independencia, los que la entregaron a gobiernos extranjeros como Santana y Báez, no sin exponer algún aspecto positivo de estos dos personajes.

El capítulo XX del Tomo III de su autobiografía inserta unas reflexiones acerca de la "Violación de todas las Constituciones dominicanas". El resultado, en opinión del restaurador, es que nadie la ha respetado hasta la data de su opinión. Se salvan los presidentes Espaillat, Billini, Meriño y evidentemente su gobierno aunque en esta ocasión no lo mencione; ya hemos repasado antes sus auto-evaluaciones de la Presidencia de 1879...

(Próxima entrega y última de Gregorio Luperón a Través de sus Escritos (y 9). Capítulo 5. Conclusiones. El sujeto Luperón en su escritura.) 




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1) Revista Clío  no. 36-37 (Academia Dominicana de la Historia) en una carta al historiador José Gabriel García.    
2) Idem. No. 38, de una carta a un amigo cuyo nombre al parecer está borrado  o ilegible. Pag. 198.
3) Datos Autobiográficos y Apuntes Históricos..." Tomo III.  Editorial El Diario, Santiago, Rep. Dominicana.1939. Pag. 37
4) Idem, Pag 35.
5) Idem. Pag. 36.
6) y 7) Idem. Pag. 37.
8) "Datos Autobiográficos..." Tomo III, pag.173.
9) Idem,pag. 39.
10) Idem, pag. 449. Se refiere Luperón al hallazgo de los supuestos restos de Colón en la Catedral de Santo Domingo.
11) Idem. Pag. 44.
12) Idem, pag. 62
13) Revista Clío 40. Escritos de Luperón. Recopilación de Emilio Rodríguez Demorizi. Reproducción del folleto editado en Estados Unidos por E. H. Jones Impresor, 38 New Street,New York, 1875.




                                 

Escrito Invitado:AYUDAR AL ENEMIGO



(En esta ocasión reproducimos de la columna La Zona Fantasma de El País Semanal, el artículo de...


Javier Marías (Madrid, 1951), escritor, articulista y traductor. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, fue profesor de Literatura Española y Teoría de la Traducción en la Universidad de Oxford (1983-1985). Es miembro de la Real Academia Española desde 2008. Sus escritos se recogen en diferentes publicaciones, entre los que destacan, Lección pasada de moda (2012) y Juro no decir nunca la verdad (2015). Con más de una decena de novelas publicadas, ha recibido múltiples galardones como el Premio Nacional de Narrativa (2012) por su novela Los enamoramientos y el Giuseppe Tomasi di Lampedusa, otorgado en 2014)



      TELON DE FONDO QUE JUSTIFICA EL ARTÍCULO 
-Por muchos años se decía que la ultraderecha nacionalista española no sacaba cabeza porque  el partido PP de Aznar y Rajoy la mantenían en ese estado. Muchos se ufanaban,entonces, de que con  ese fantasma reaccionario que recorría Europa y el mundo,  España era el único país europeo en el que no tenía relevancia la ultraderecha, y al contrario PODEMOS sorprendía el panorama con su crecimiento y simpatías.

El mundo está revuelto por las desigualdades y crisis del capitalismo y una de las consecuencias(por sólo mencionar una) es la inmigración, los refugiados; esta situación bien manipulada, dirigida a lo más visceral de los sentimientos ha dado auge a esos sectores más oscuros.

Y al fin, ha levantado cabeza en España con el grupoVOX. Empezó por Andalucía en cuyo parlamento, de un tirón, saca 12 escaños y condicionó la conformación de su gobierno, porque sin sus votos la otra derecha (PP Y CIUDADANOS) no accedían a dirigir la Junta de Andalucía. 

 Al otro día de las elecciones diferentes sectores( los partidos encubiertos) se movilizan contra VOX y, es lo que dice Javier Marías, con esto le dan más cobertura. No es normal que la normalidad de unas elecciones democráticas genere protesta porque no se está de acuerdo con la ideología extrema  de uno de los participantes. Que sí,va contra todos los avances de la sociedad española; pero la izquierda para contrarrestar esto debe mirar a su interior, pues sus errores también auspician ese auge  de VOX. Sólo observemos como va PODEMOS: hacia la debacle(ya en otra oportunidad escribiremos de ello)-. 


   

domingo, 11 de noviembre de 2018

GREGORIO LUPERÓN A TRAVÉS DE SUS ESCRITOS (7)



c) República Dominicana/Haití: Entre la Solidaridad y el Desprecio Mutuo.








Por una peculiaridad, la República Dominicana obtuvo una segunda independencia de la República de Haití. Y esto gestó unos conflictos sobredimensionados que continuaron hasta el siglo XXI, aunque las guerras entre las dos naciones terminaron en 1856. En esa época la República Dominicana se consideraba, y lo era, superior militarmente, por eso Gregorio Luperón(GL), cuestionando y rechazando a su vez  si la Anexión a España que cristalizó Pedro Santana en 1861 fue por defender al país de otras embestidas haitianas, expresaba:






Imagen de Gregorio Luperón suministrada
por el historiador Emilio Cordero Michel
en un número de la Revista Clío. Se nota
un tanto estilizada.
"El pueblo dominicano no podía temer a Haití cuando durante doce años, por mar y tierra había rechazado sus ataques y salido gloriosamente vencedor en todos los encuentros".(1) 

Gregorio Luperón conservaba la clásica opinión arraigada en su época de que la unión de los habitantes de la parte este de la isla Española (que aún no se llamaban dominicanos) con la República de Haití  "ningún bien material ni moral dejó en ventidos años de dominación de Santo Domingo".(III,51), aunque sí especificaba en lineas más adelante de su libro... "salvo la libertad de los esclavos en la parte española, que conservaba la esclavitud por torpeza de Don Juan Sánchez Ramírez y de Don José Núñez de Cáceres".(2)


Cualquier pretexto servía para reafirmar esa visión prejuiciada. Por ejemplo cuando el gobierno haitiano no colaboró a favor de Dominicana en la guerra que sostenía contra España, esto era visto por Luperón con mucho recelo rememorando quizá la ocupación de 1822...

"no lo quizo hacer, quizás esperanzado que los patriotas, agobiados por el peso de una lucha desigual, se hubiesen echado  a los brazos de la nación haitiana".(3) 

No obstante esa percepción, GL alertaba enseguida que
"es conveniente no dejar arraigar ciertas prevenciones que con razón o sin ella pueden establecer un antagonismo entre los dos países, pues vendría en favor de la aviesa política americana, tan amenazante y peligrosa para ambos estados".(4)

Decía esto durante su gobierno provisional de 1879/80, y como pueden constatar, por encima del prejuicio, su prioridad era reforzar el Antillanismo para que fuera muro solidario y de contención ante el imperialismo naciente de Estados Unidos; por eso incitaba a la amistad solidaria:


"Esa armonía es tanto más necesaria entre los dos pueblos, cuanto más tenaz es la tendencia invasora de los norteamericanos. Una alianza cordial y defensiva de las dos repúblicas será un hecho sumamente conveniente" (5)

Pero los desencuentros entre los dos países no impidieron el intercambio comercial y el refugio de políticos de uno u otro lado cuando peligraban sus vidas; o cuando usaban el territorio vecino como base de operaciones para emprender el hostigamiento contra sus malos gobiernos, ya que sucedía igual en Haití y en República Dominicana: éstos no duraban por la lucha de los caudillos sólo por sus intereses personales.

 La incursión en territorio haitiano la hizo Luperón en su lucha contra el gobierno de Baéz y contra el de Ulises Heureaux (Lilís), y de su rebelión contra este último se ufanaba de los apoyos que tuvo de los haitianos "los hombres más patriotas del mundo"...

"Los haitianos (...) tanto de la Ciudad del Cabo, como los de las comunes inmediatas, acudían a tropel no solo a manifestar sus simpatías por la Revolución, sino a ofrecerle concurso, porque comprendían que la integridad de las dos repúblicas está profundamente  amenazada con la permanencia del General Heureaux".(6)



Pero vamos a seguir con el gobierno de Luperón de 1879, para destacar unos incidentes con el gobierno haitiano a los que dio resolución de forma contundente y aplastante.  


Presidente haitiano Salomon
El presidente de Haití era L. F. Salomon. Dominicana exigía el cumplimiento de un tratado con el Estado haitiano  que también  implicaba el pago de una deuda. El asunto se complicó cuando Salomon también reclamaba  al gobierno provisional de GL la expulsión de territorio dominicano de refugiados políticos haitianos, incluyendo al prócer cubano Maceo y un francés; hasta descaradamente le proponía un plan contra los haitianos establecidos en Jamaica. 

La respuesta de GL fue contundente; decía que las exigencia del presidente de Haití eran improcedentes y conminatorias, por lo que...

"la renovación de sus exigencias sería considerada como una declaración de guerra que ninguno de los dos pueblos estaba en condiciones de hacerse".(7)

Se pusieron medidas restrictivas en la frontera, se boicotearon ambos los intercambios mercantiles: los comerciantes dominicanos, que eran muchos, no podían ir a Haití a llevar mercancías y carnes;  los haitianos no podían vender las suyas. 

El Gobierno Provisional de GL dio un plazo de quince días a Salomon para que declarara formalmente si respetaba aquel tratado firmado en 1874. Pero aquí entra la jugada de Luperón, que sí era conminativa, amenazante,  a la que podríamos llamar táctica efectiva, pero no deja de ser un verdadero y contundente chantaje político en toda regla:


"El gobierno dominicano sin hacer sacrificio de sangre, podía derrotar a su gobierno llamando a su territorio a los numerosos enemigos del gobierno haitiano para armarlos y abrirles paso libre por sus fronteras".(8)

(Desde este siglo XXI en el que vivo, no puedo mas que manifestar una sonrisa cómplice y socarrona ante el procedimiento que llevó a cabo Luperón para obtener un objetivo para su país)
  
Y sí, en menos de lo que canto un gallo, antes del plazo dado llegó el enviado de Salomon con la declaración de respeto al tratado.

Presidente haitiano Hyppolite
El Presidente Ulises Heureaux también procedió de esta manera con el entonces presidente de Haití, Hyppolite, pero no por causa nacional o patriótica. Ocurrió cuando años más tarde (1893),  Gregorio Luperón decidió rebelarse contra el gobierno dictatorial de su antiguo protegido. Narra en sus "Notas Autobiográficas..." que Lílís, al percatarse que el mandatario de Haití y sus Ministros "eran favorables a la Revolución dominicana por espíritu de patriotismo y de seguridad nacional".( III, 14), exigía que se expulsara a Luperón de territorio haitiano si procuraba entrar, y desarmara a los dominicanos en la frontera.

Y efectivamente, Gregorio Luperón se preparó para penetrar por Haití. Contaba con la ayuda que le daban los haitianos por el norte y noroeste, zonas donde era delegado del Gobierno el General Nord Alexis que, a su vez, ayudaba suministrando armas. 

Pero el presidente haitiano  se amedrentó cuando el dominicano amenazó que "llamaría al General Manigat y a sus amigos para armarlos contra su gobierno"(9). Por tanto Hippolite impidió el ingreso de Luperón y  luego de la famosa reunión en la frontera de los dos presidentes, el haitiano redobló esas persecuciones a los exiliados dominicanos.

Lo único que pudo hacer GL fue dirigir una "Carta-Protesta" a Hippolite  desde el puerto de Cabo Haitiano "a bordo de la barca italiana "Aurelia Re" en la que, entre otras cosas, aclara que la culpa es del gobierno, no de su población:


"yo no puedo, como no podrán los que me acompañan, acriminar por esto al pueblo haitiano que con su clarividente raciocinio y acendrado amor a su independencia nacional, conoció la justicia de nuestra causa y la apoyó con una simpatía marcada"(10)
  


El Presidente François Denys Légitime, sin
prejuicios y dotado de cierto nivel cultural,
supo acoger  en Puerto Príncipe, Haití, a
Gregorio Luperón  como desterrado
político en 1888.
Y si esa vez  se le impedía entrar a Haití, en 1888, iniciando la tiranía de Lilís, Luperón con su esposa e hijo ahora sale de su país y sí entra a territorio vecino(Port-au-Prince) porque ha "preferido el destierro antes que sufrir de ningún tirano la menor humillación y deshonra" y "donde fue muy bien recibido por el Presidente Legitime, sus ministros y por todos sus antiguos amigos"(11)

Ahora nos retrotraemos a plena Guerra de la Restauración de la República (1863-65) cuando se luchaba contra España. El llamado grito de Capotillo con el que empezó la contienda tuvo una coordinación de los combatientes pertrechados en Haití con los que estaban en Capotillo, José Cabrera, Pimentel con Benito Monción, etc.



El gobierno de Haití dirigido por Fabre Nicola Geffrard principio de la Anexión(1861) le prestó recursos a los rebeldes que se establecieron en Port-au-Prince (Puerto Príncipe), protestó por ella y lanzó una proclama al pueblo e informó a los expatriados dominicanos que prestaría ayuda contra Santana y la Corona Española. Mas ese apoyo fue cortado. En 1864 ya no se reconocía al gobierno provisional de los restauradores ni su legítima beligerancia contra España. ¿Que pasó entonces? Lo narra Luperón:

"El gobierno español mandó al General Ruvalcava con la escuadra española a Puerto Príncipe y éste le hizo pagar al Presidente Geffrard la suma de doscientos mil pesos, Geffrard se llenó de miedo y terror (...) y solicitó un acuerdo con el Gobierno español".(12)

A partir de ahí, el Presidente haitiano no hizo mas que contemporizar con la Corona Española, intentando ser intermediario entre la Reina Isabel II y los restauradores  para el canje de prisioneros. Por esto no resulta extraña el encabezado de una  carta del gobierno restaurador: 


"EXPOSICIÓN DEL GOBIERNO PROVISORIO, DIRIGIDA POR CONDUCTO DEL PRESIDENTE GEFFRARD, A SU S.M. LA REINA ISABEL II..." 

 Y tanta era la tibieza entonces de los dirigentes haitiano hacia la monarquía española que GL opinaba del Comandante haitiano Noel Philantrope jefe del importante puesto de Juana Méndez (importante aún hoy)* que era "adicto a españoles", "perseguía a los dominicanos para congratular a los españoles".

La  empresa textil dominicana GRUPO M, ante la competencia china, trasladó sus instalaciones a Juana Méndez creando numerosos puestos de trabajo (7,000) con sueldo por encima de la media de Haití. Como ha dicho el economista Jaime Aristy Escuder "el mejor muro fronterizo es el que construyó el Grupo M".


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Geffrard también exigía la entrega de refugiados haitianos como Silvan Salnave que luego fue presidente de Haití. El gobierno restaurador, por supuesto, rechazó tales requerimientos:

"El gobierno dominicano con justa razón  se hizo oídos sordos  a los reclamos de un gobierno que por cobardía no quiso reconocernos beligerancia"(13) (I, 270)

NISSAGE SAGET


Los enfrentamientos entre caudillos haitianos ocasionaban gran tráfico de exiliados políticos por la frontera de la isla Española dividida en dos repúblicas: Dominicana y de Haiti.

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Luego Sylvain Salnave fue presidente, y cuando a su vez  experimentó el hostigamiento  de Nissage Niget  tuvo asimismo que refugiarse en  Dominicana, pero el Gobierno de José María Cabral lo apresó, entregándolo al Gobierno de Haití por una recompensa de cinco mil pesos. Gregorio Luperón siempre defendió el derecho de asilo por lo  que en una carta al historiador José Gabriel Garcia, que al parecer no tuvo muy a bien su posición, le expresa:

"Siento profundamente que mi protesta contra la entrega del malvado Salnave a su gobierno, por el general Cabral, le haya sorprendido. Todos los dominicanos que aman su patria y su honra, debían protestar contra un hecho que la encadena y mancha vergonzosamente  a una infamia"(14)

Luperón certificaba que a causa de ese hecho los dominicanos eran muy mal mirados en Haití. Que allí solo se oía como voz general del país vecino: "El general Cabral pudo fusilar a Salnave y no venderle", y que por ese hecho
"Entre la República Dominicana y la República haytiana(sic) hay hoy una hendidura latente, que concluirá por ser un abismo que la separa de toda paz y de toda seguridad".(15) 


Como ven, la frontera era un "tira y afloja" permanente, un gran cúmulo de actividad e interrelación entre  naciones e individuos, que dependían de las coincidencias políticas o desapegos de sus gobernantes hacia el otro; una serie de apoyos y aprovechamientos mutuos; baste contar que Luperón se entera más tarde de Ulises Heureaux que cuando presentó por primera vez su candidatura la Presidencia de República Dominicana "El general Salomon, como Presidente de Haití, facilitó a éste la suma de cincuenta mil pesos oro americano para que hiciese triunfar su Candidatura".(16) 

Además ofrezco otros incidentes que constatan la riqueza de la efervescencia que se movía en la frontera: 



Cuando "el respetable General Longuefosse", al decir de  Luperón, a la cabeza de un grupo de sublevados  contra Geffrard, huyendo fue capturado, adviertan en que circunstancias:


"Venía en una embarcación que a su vez traía a las aguas dominicanas trescientas carabinas y varios pertrechos que el agente dominicano en Cabo Haitiano, Mr. Grimer, enviaba al gobierno dominicano".(17)

 En octubre de 1864 Gaspar Polanco depone al Presidente Salcedo y lo deporta a... Haití ( Luperón encomendado a llevarlo prisionero protege su vida cuanto pudo por encima de la pésima opinión que tenía de él, hasta entregarlo en Santiago, donde no pudo impedir que se cumpliera el deseo de Polanco, es decir, su fusilamiento...)

Hasta el General español Campillo, célebre por sus crueldades en la guerra, asediado en Beler se le conmina a rendirse en breve tiempo y...¿qué hace..?

"antes de vencerse el plazo indicado, Campillo y su columna abandonaron el cuartel y se refugiaron precipitadamente en Haití".(18)


Luperón tuvo que trasladarse a Saint Thomas cuando preparaba ofensiva desde Haití.Y así se lo informa a Gabriel García:

"Acabo de llegar de Haity(sic). Me he retirado de la de la revolución. El gobierno haitiano suspendió los recursos a mi linea, y obligado estuve a suspender también mis operaciones".(19)

Mucha de las luchas contra los  traidores locales dependían de las facilidades que podía suministrar algún gobierno o disidentes amigo en Haití. De ahí que en correspondencia de nuevo  a José Gabriel Garcia le informa

"Si la toma de Puerto Príncipe sale verdad, tendremos armas, municiones, dinero, marina, etc. Es posible que se haya efectuado ya, pues tengo carta de Pina, que me escribe desde Jacmel, y me asegura que Salnave se ha embarcado ya".(20) 

Jacmel, efectivamente, es una Comuna de la República de Haití, punto frecuentado por los insurrectos dominicanos.

"El general Cabral, que se hallaba en Jacmel, ha llegado aquí y seguidamente vuelve para Haití. El general Marcos E. Adón lo tenemos aquí y parte igualmente para territorio haitiano".(21) 
E incursión desde Haití también la hizo Francisco del Rosario Sánchez apenas se consumó la Anexión a España, siendo uno de los primeros que la enfrentó en la práctica. Este hombre había tenido una vida muy activa, estuvo en el 27 de febrero de 1844, logrando y sosteniendo la Independencia ante la ausencia de Duarte,  sin embargo colaboró con los presidentes autoritarios  Santana y Báez. Se reivindicó al oponerse a la Anexión a España sacrificando su vida, porque lo que importa no es como hayas empezado la trayectoria política, sino como la has terminado.**


Así...de esta suerte transcurrió el siglo XIX y las relaciones protagonizadas por Luperón en cuanto a las relaciones con Haití. Entre el apoyo mutuo en las luchas políticas, entre  ataques, recelos  y recriminaciones...


"Los haitianos no respetan ninguna convención ni ningún tratado, y para con los dominicanos ellos no tienen más política que el engaño y la usurpación. La ocupación de nuestro territorio, tolerada o disimulada por el gobierno dominicano, constituye derecho legítimo (para los haitianos, quiere decir. Aclaración del blog)) y es el "uti possidetia"(22)

Esto lo afirmaba porque ciertamente los gobiernos de  Cabral y Heureaux-Lilís-, dejaron que Haití ocupara zonas del territorio dominicano en Bánica, Rancho Mateo, Cachimán, Puerto, etc

Y si no era por parcelas de territorios, GL recriminaba acerca  de los titubeos, como hemos visto, de los gobernantes haitianos ante España y Estados Unidos (como ya hemos visto) insistiendo en su Antillanismo:

"La política haitiana para con los dominicanos es siempre la misma. No quisieron ver la anexión americana, pero admiten el enajenamiento de Samaná. Tienen mucha simpatía para los dominicanos, pero les tienen miedo a los yankees.(23)

Por esto, Gregorio Luperón concluye que a Haití le hace falta "un hombre de Estado que se pusiese a la altura de la situación, no tan solamente de la amenaza que pesa sobre esta isla con la más grave presunción yankee...


...Pero sí, que comprendiera la misión que tienen estas dos repúblicas para con las dos islas vecinas de Cuba y Puerto Rico" pero "el político haitiano, no ve más allá de Salnave, hay muchos que hablan como cotorras, pero sin consciencia ni voluntad de hacer nada".(24) 

Cuando más arriba en un contexto diferente  he citado de Gregorio Luperón  que "entre República Dominicana y la República haytiana (sic) hay una hendidura latente queconcluirá por ser un abismo que la separa de toda paz", ahora, sin ninguna extrapolación, simplemente la usare a seguidas para  identificar  situaciones dadas en el siglo XX  y XXI a las que esta frase sirve para etiquetar. 


Rafael LeonidasTrujilllo

La separaciones entre las dos pueblos las hacen los gobernantes. El caso extremo lo desempeñó el dictador Trujillo que para ello implementó mecanismos en todas los aparatos ideológicos  del Estado dominicano y se rodeó de una intelectualidad que teorizó sus discursos racistas. 

Pero insólitamente,  con casi igual dimensión trujillista, los gobiernos del PLD hasta 2012 dieron espacio a la ultra-derecha dominicana, espacio  que ésta utilizó eficientemente logrando llevar a unos límites explosivo la relación entre los dos pueblos en base a noticias falsas en la Red reproducidas por dominicanos de todas las clases sociales como tontos útiles,  declaraciones de líderes políticos, de las más altas instancias de la Iglesia Católica y de determinadas confesiones evangélicas extremistas. Hasta llegó a proponerse el levantamiento de un muro a lo largo de toda la frontera. Sólo faltó la matanza de Trujillo, pero los ánimos estaban tan caldeados que parecía que no tardaría en suceder.
El Dr. Milton Ray Guevara, prestigioso jurista y Presidente del Tribunal Constitucional, responsable de la sentencia168/13, que insólitamente ordenaba buscar indicios de haitianos en más de cinco generaciones desde 1929. El principio jurídico de la no-retroactividad de la ley violentado.

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Y todo venía apoyado  por  una sentencia fascista del Tribunal Constitucional dominicano(la168/13). que ordenaba hacer una pesquisa desde 1929 hasta la actualidad de los ciudadanos dominicanos con ascendencia haitiana para desposeerlos de la nacionalidad sin importar arraigo.


El actual Presidente de República
Dominicana, Danilo Medina, con
una ley logró amortiguar la injusticia
de la Sentencia 168/13
 Con la 169/14 facilitaba la búsqueda
de soluciones para los inmigrantes 

en general, haitianos la mayoría.

Comparando el intento de este engendro dominicano, sólo Alemania hitleriana llegó a tanto, y Dominicana, país pequeño, de 80% descendencia africana, entre mestizos y afro-dominicanos, fue capaz de crear mezquindad jurídica de tales proporciones. 








"En lugar de preocupaciones mentecatas y miserables en un país mestizo de diversas razas, la conglomeración social".(25)




(En la próxima y última entrega Asuntos
 culturales y Unas Conclusiones).



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*En francés, Ouanaminthe, es una ciudad que dista apenas de medio kilómetro de la ciudad dominicana de Dajabón; sigue siendo hoy un importante y dinámico enclave de negocios e intercambio cultural entre las dos naciones. Se podría decir que es casi una ciudad común.
**En la actualidad existen muchos políticos de izquierda a los que sus acólitos los tienen como unos "próceres" por la  entrega que tuvieron en las luchas del pueblo dominicano durante y después de la dictadura de Trujillo y la época de Balaguer. Sin embargo están ahí, hoy enclavados en sus tronos como viejos dioses a adorar, pero  han hipotecado su trayectoria por el acomodamiento que les han brindado los gobiernos  del Estado dominicano y éstos, a su vez, le han pagado con apoyo electoral arrastrando a su militancia y seguidores (caso PTD); y sí, importa como empiezas, pero más como terminas, y esos líderes de izquierda no han terminado con dignidad.  Sánchez sí se reivindico. 


(1) "Notas Autobiográficas y Apuntes Históricos..."Por Gregorio Luperón. Editorial El Diario, Santiago, República Dominicana, 1939. Tomo I, pag. 95.
(2) "Notas..." Tomo III, pag. 385. Realmente no fue por "torpeza", como dijo Luperón, sino porque estos personajes eran beneficiarios de la esclavitud, ya que eran poseedores de esclavos.
(3) "Notas..." Tomo I, pag. 234.
(4) y (5) "Notas..." Tomo III, pag.51.
(6) Idem. Pag. 316-
(7) y (8) Idem. Pags.48-49.
(9) Idem. Pag. 14.
(10) Idem. pag 322.
(11) Idem. Pag. 277.
(12) "Notas..." Tomo I, pag. 53.
(13) Idem. pag. 270.
(14) y (15) Escritos de Luperón en Revista Clío 36-37. Academia Dominicana de la Historia(ADH). Compilados por Emilio Rodriguez Demorizi. Todas las citas de Clío en adelante serán de estos  números integrado.
(16) "Notas.." III. Pag. 387.
(17) Idem. I, pag. 270.
(18) Idem. pag. 28.
(19),(20) y(21) Clío.
(22) "Notas..." Tomo III, pags. 387/388.
(23),(24) y (25) Clío.