martes, 28 de octubre de 2014

"CENTINELA CONTRA (HAITIANOS)"


 "PARA SER ENEMIGOS DE (LOS DOMINICANOS) NO ES NECESARIO SER DE PADRE Y MADRE (HAITIANOS), UNO SOLO BASTA; NO IMPORTA QUE NO LO SEA EL PADRE, BASTA LA MADRE, Y ÉSTA AÚN NO ENTERA, BASTA LA MITAD, Y NI AÚN TANTO, BASTA UN CUARTO, Y AÚN UN OCTAVO: Y (EL SANTO TRIBUNAL CONSTITUCIONAL) HA DESCUBIERTO EN NUESTROS TIEMPOS QUE HASTA DISTANTES VEINTE GRADOS SE HA CONOCIDO( SER HAITIANOS)."


Este texto de siglo XVII, fue muy difundido y popular en la España y la Europa inquisitorial. Escrito por el fray español Francisco Torrejoncillo formaba parte del libro "Centinela Contra los Judíos Puesta en la Torre de la Iglesia de Dios".  Bajo el telón de fondo de la problemática y la sentencia del Tribunal Constitucional dominicano lo he parodiado, incluyendo el título de este escrito; por tanto,  donde dice "haitianos", debe decir judíos; donde "los dominicanos", cristianos;  donde  "SantoTribunal Constitucional", Santa Inquisición; y donde "ser haitianos", judaizantes . El referido texto lo descubrí recientemente inscrito en un gran mural y en el transcurso de una visita en el Museo de Sefarad, sito en la ciudad de Córdoba. Creo que, aunque haya sido impreso hace 300 años,  es la cita más gráfica que se pueda encontrar en estos momentos para describir,  ilustrar y sintetizar lo que ha traído la sentencia del Tribunal Constitucional de la República Dominicana.


 Eso de que"ha descubierto en nuestros tiempos que hasta distantes veinte grado se ha conocido judaizantes" equipara el mismo hecho de que se va a buscar, inquirir, revisar, detectar descendencia haitiana en un periodo de años que abarca más de cinco generaciones.  Demuestra, pues, que los prejuicios raciales actúan con el mismo molde en todas las épocas. Quien haya visto el film Los Fantasmas de Goya del conocido cineasta Milos Forman (Amadeus, Hair, Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco) habrá notado como el inquisidor Lorenzo Casamares, da instrucciones para detectar un judío cuando las facciones del rostro no lo delatan: anima a que sea observado cuando orina y si se tapa con las manos evidencia que está ocultando su circuncisión,  por tanto es judío. Para el caso particular de República Dominicana, me recuerda el famoso "¡diga perejil!" que se obligaba a pronunciar para descubrir haitianos en la Era de Trujillo.

 El periódico Diáspora Dominicana como medio digital ha dado una cobertura muy amplia y plural insertando en su espacio toda la gama de opiniones referentes a la problemática  Haití- Dominicana y la sentencia del Tribunal Constitucional.  En ese sentido agradezco que también  las mías hayan tenido reservado su espacio.  Ahora pretendo sintetizar todas esas opiniones ya que, como hago esfuerzos por no leer ni analizar con prejuicios heredados, he aprendido asimismo de los que justifican la medida y he clarificado mucho mis criterios. Éstas son mis reacciones y/o conclusiones .

Dr. Hugo Tolentino Dipp

Con suspicacia he leído  los que parecen no tomar partido, pero en el fondo lo hacen escudándose  en su aséptica opinión de apego a la ley y en "defensa" de la Patria. Con carcajadas los ultrarradicales al leer su panacea: recoger a todos y mandarlos en camiones para Haití. Con pena a quienes desglosan la sentencia, nos las explican bajo la lupa de un patriotismo arcaico, chauvinista y romanticón que desprecia claramente a los haitianos. Con miedo por los que promueven formación de grupos de choque, algo asi como paramilitares, "asambleas de corregimientos" y pintan una República Dominicana apocalíptica donde la "nacionalidad está en peligro" y "hay una conspiración para destruir el Estado dominicano" y fusionar  los dos paises,  como la voz sibilina de Vincho Castillo y el periodista Aristófanes Urbáez. Con tranquilidad las concienzudas exposiciones muy fundamentadas de las dos juezas disidentes Ana Isabel Bonilla Hernández y Katia Miguelina Jiménez Martínez;  las siempre inherentes de un gran profesionalismo  como las de Ramon Antonio (Negro ) Veras y Hugo Tolentino Dipp; nos faltó la imprescindible de Jottin Cury ya fallecido; no sabemos si nos iba a dar un chasco, pero sí lo hizo su hijo, juez miembro del TC.  Con el matiz esperado y desafortunado la del prestigioso y alto dirigente peledeísta (de PLD, partido que gobierna en República Dominicana)   Euclides Gutiérrez Félix.


Dr. Ramón Antonio (Negro) Veras, destacado jurista que en toda su vida ha
mantenido una trayectoria consecuente y solidaria con las causas más
populares, no callando las injusticias.

 Con mucha sorpresa la de Hipólito Mejía pues,  célebre por sus exabruptos verbales, ha sido muy comedido.  Sin sorpresa en el sector religioso oficial  con la posición del Cardenal Arzobispo Nicolás De Jesus López Rodríguez: su "cristianismo" siempre ha tenido una posición muy política y conservadora en apoyo a las clases gobernantes;  es el clon perfecto del cardenal Rouco Valera de España.  Moderadas y adecuadas las del Obispo de Barahona Rafael Leonidas Felipe Núñez pidiendo que  haya sabiduría e inteligencia y la del Obispo Emérito anglicano, Telésforo Isaac  y su congregación,  organizando actividades de confraternidad; así mismo la preocupación de nuestras Iglesias Evangélicas. Solidarias con Haití las de Mario Vargas Llosa en su página del domingo  en el Diario español El País (3-11-2013), porque conoce  nuestra nación desde 1974, y ha investigado exhaustivamente nuestros hechos contemporáneos  de lo que surgió la novela histórica "La Fiesta del Chivo". Obvias la de Danilo Medina; muy tranquilas evitando encender más el fuego; no otra actitud se debe esperar del Presidente de la República, en un país que quiere avanzar por el respeto a las instituciones y la separación de los poderes del Estado; entonces  es ridículo que algunos políticos  la vean como un respaldo y triunfo de  sus posiciones propias.


Luego se ha dicho que la primera racista es la Constitución Haitiana porque no acepta la doble nacionalidad y que los haitianos siguen siéndolo nazcan donde nazcan. Es cierto; pero nadie ha dicho que también expresa que la pierden por residir en el extranjero sin permiso de "las autoridades competentes". Y, vamos a ver: los niños de padres haitianos que nacen en Dominicana no están registrados en Haití, por tanto no cuentan para ese Estado ni para sus "autoridades competentes" que no los tienen inscritos ni les han dado su autorización.

Y el amigo Misael Pérez Montero, con quien inicié una polémica acerca del tema, ha escrito con desprecio: "Qué nos han regalado esos (subrayado ,mío) que usted tanto defiende". ¡¿Pero que iban a regalarnos?! Si  conocemos su situación socioeconómica y educativa. Claro, nada material, pero sí su trabajo a base de la explotación de los gobiernos y empresarios de ambos lados de la isla. 

Debería ser normal la solidaridad latinoamericana con las naciones más pobres y menos desarrolladas. Es el camino a seguir, y elogio los esfuerzos que hizo el ex-presidente Leonel Fernández  al donar libros, un centro universitario, socorro en la acaecida tragedia del terremoto, por lo que fue el primero en volar a Puerto Príncipe para formalizar las ayudas,  además de las promociones de  campañas de reforestación y disposición de donar miles de retoños de árboles...

(Empero, la otra cara de esas acciones humanitarias y caritativas que nos cuentan para demostrarnos que el dominicano no tiene racismo contra el haitiano y que les ayudamos más que nadie en el mundo, es la actividad inmoral de extraer, robar millones de pesos de obras de construcción en la vecina nación a través de la Oficina de Obras del Estado).

 Es muy clásico decir "yo no soy racista", como también he oído innúmeras veces a los españoles aquí, pero lo que niega el Dr. Jekyll por un lado, lo delata por otro Mr Hyde. Los dominicanos lo negamos contra la evidencia, no lo admitimos; no lo denominamos racismo  ni queremos denominarlo.

  No voy por el mundo defendiendo haitianos como una misión, sino defendiendo el principio de igualdad de todos ante la ley. Aun así, ser emigrante en Europa no me ha evitado reconocer que cada Estado tiene que regular los flujos de inmigración. Nunca estuve de acuerdo en esa consigna demagógica de muchos colectivos y Ongs que pregonaban: "papeles para tod@s"

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Y miren si hemos soportado discriminaciones los que tenemos más de veinte años en esta diáspora europea, discriminaciones que no han sufrido ni los que tienen ahora diez.  Por ejemplo no nos alquilaban pisos; era una odisea buscarlos y obtenerlos, pues desde que oían nuestro acento por teléfono contestaban que ya estaba comprometido; de ahí devino para una parte de dominicanos lo de ocupar edificios abandonados, de lo que vino la tragedia del asesinato de Lucrecia; en el Metro ningún español compartía asiento si lo ocupaba un emigrante, prefería seguir de pie aunque fuera una anciana muy necesitada del mismo;  si de noche ibas a preguntar la dirección a un grupo de señoras que conversaban en un parque, casi salían huyendo pensando en una agresión o atraco;  para instalar un negocio tenías que casarte con alguna española que en esa época no tuviese  prejuicios;  al salir del Metro andar con más medidas de seguridad que un espía para que no te pillasen los agentes de inmigración; mujeres que, sin ser ricas en República Dominicana, tenían contratadas a alguien en su casa para ayudarles en los quehaceres domésticos,  de repente se ven uniformadas de empleadas del hogar en España; optar, como último recurso para no estar ilegal, por la inscripción como refugiado y asilado sin causa política ni humanitaria para ello;  soportar en España las mismas frases que se dicen contra los haitianos: "Ensucian el país", "traen enfermedades", hay una invasión pacífica", "nos quitan los trabajos","traen costumbres extrañas y salvajes","hay que pararlos"; en fin, toda esa época de sufrimientos, compartiendo tristezas y nostalgias, azotados por el duro invierno, en los parque españoles, únicos lugares que poseíamos para compartir.


Aún así escucho a mis paisanos de España proclamar que los haitianos tienen que vivir sólo en Haití o en Francia.  Por eso digo que quien conociendo y habiendo sufrido todas esa discriminaciones, aún hable de esa manera y  defienda lo que se pretende con los hijos de los haitianos,  tiene unos prejuicio muy radicales,  ha olvidado que vivió todas las  situaciones descritas anteriormente o es una persona insolidaria socialmente.


Luego, habrá emigrantes de otras nacionalidades, pero estoy convencido que las intenciones de la sentencia del Tribunal Constitucional se ha hecho por la aprensión que tenemos a que un ciudadano originario de Haití se le denomine "dominicano". Solo hay que leer (y con pena) la saña, la ignorancia y el desprecio con la que el tema es comentado en twitter o facebook por cualquier dominicanos de a pie. U observar la actuación de los los Ministerios correspondientes: de 2005 a 2010 fueron nacionalizados 700 cubanos, 400 chinos, 400 estadounidenses, 200 colombianos y venezolanos y sólo 25 haitianos.




Con el respeto que hay que tenerle al presidente del Tribunal Constitucional, Milton Ray Guevara por su historial como jurista prestigioso, le digo ¿acaso no se integraron sus ancestros provenientes de las Antillas inglesas con el apellido anglosajón Ray, propio de todos los dominicanos llamados "cocolos", asentados principalmente en Samaná (su provincia), Puerto Plata y San Pedro de Macorís? 


(De ahí que no es raro encontrar, en la onomástica del (idioma) español dominicano, apellidos con tal origen: James, Morrison, Jackson, Johnson, Bell, Carty...)

 Reconozco que en mi país hay una nueva Constitución, nuevas leyes que hay que respetar, hacer cumplir; y hay una situación humana que insólitamente el TC le ha dado de lado, se ha pasado de rosca y  pocas naciones en el mundo, si es que las hay,  pueden engendrar  algo similar.  Evidente escándalo esa sentencia, pero creo que la práctica y el desglose de los casos no podrá dejar fuera a miles de dominicanos de origen haitiano. Son varias generaciones de padres, hijos y nietos. No se puede a sabienda, "caer en el absurdo" y en "verificable contrasentido", como dicen la juezas disidentes.

 Etiquetar como en tránsito a quien no lo está, para luego juzgarla como tal es una manipulación, una falacia, una prevaricación.

Juliana Deguis Pierre, dominicana de ascendencia haitiana
a quien se le quería despojar de su derecho a una nacionalidad
 Es el caso  de Juliana Deguis, pues,  aunque ilegales, sus padres luego de vencidos sus contratos de trabajo no regresaron a Haití , asentándose  en suelo dominicano muchos años, por lo que sus hijos son amparados por la Constitución de 1966. Ignorar la" base social del arraigo, la solidaridad de existencia,  intereses, sentimientos y reciprocidad de derechos y deberes" es lo que ha hecho el TC, aunque esos principios los inscriba en su sentencia.


 Todo esto va a servir  o debe servir  para que las autoridades dominicanas y haitianas le pongan coto de una vez por todas al caos que siempre ha sido el flujo legal o ilegal de emigrantes haitianos. Explotados de innúmeras maneras y utilizados electoralmente por los partidos mayoritarios. Quien ha realizado actividades sociales en barrios, municipios y bateyes, sabe que los grandes partidos entregaban cédulas a los haitianos para que les votasen, documentos que  se recogían (y, lógicamente, no todos) una vez finalizado el proceso electoral. Ahora, hipócritamente, como fariseos, se escucha a líderes, diputados, senadores y juristas beneficiados por tal práctica, pregonar su racismo escudados en patriotismos y en "un nacionalismo intransigente que no es amor a su propia tierra, sino odio a la extraña" como escribió Juan Bosch en 1943 refiriéndose a la misma problemática sempiterna; en fin...



  Ahora voy a hacer un ejercicio en el que quizá conscientemente peque de simplista. Digo que la cosa no es tan complicada como la veía antes. Si la Constitución está por encima de todo, incluso del Tribunal Constitucional;  si éste último  sentencia por encima de la irretroactividad de las leyes;  si el Tribunal Constitucional  contradice su misión de "preservar la supremacía de la Constitución, respaldar la dignidad humana y el pleno goce de los derechos fundamentales en un plano de igualdad"; lo que debe primar es la Constitución.  Por lo que el el gobierno de Danilo Medina, valiéndose del recién creado Instituto de Migración, junto con el Consejo Nacional de Inmigración, con instrumentos como el Plan de Regularización de Extranjeros, deberán buscar y creo que lo hará ( y debe ser con justicia y sin prejuicios) los resquicios en la interpretación de la Ley que  viabilizará
la nacionalización de los que la esperan y mantenerla  a quienes ya la tienen.   Y el Tribunal Constitucional y su sentencia se vayan a la... historia para que ella juzgue lo que de persecutoria y discriminatoria  tiene su ordenanza.

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