martes, 28 de octubre de 2014

APORTES DE LA DIÁSPORA ÁFRICO/HAITIANA EN LA DOMINICANIDAD (2)


Fisonomía real de Gregorio Luperón. Imagen poco difundida
 "Estos desgraciados cocolos vienen a Macorís, no a servir, no a fundar, sino a trabajar cuatro meses, en los cuales sólo cambian de traje en Carnaval para pedir limosnas bailando en las calles públicas; no comen, que viven divinamente con algunas galletas, un poco de bacalao, y al fin de zafra, cargados con el fruto de sus jornales, emprenden viaje, hasta la próxima molienda"( De una edición del Periódico Listín Diario Diciembre1910).



Finalizamos la primera parte de este escrito resaltando como la figura de Gregorio Luperón    puso en evidencia de nuevo la importancia de la composición racial dominicana en las luchas políticas y sociales. Ahora añadimos que se establecen varias hipótesis sobre sus orígenes. Más que ascendencia originada en Barlovento se defiende que el apellido Luperón le vino dado porque el señor Luis Duperón o Duperrón habia dado la libertad a sus esclavos (finales de 1700) y, como era costumbre, éstos tomaron su apellido hasta transformarlo en la forma "Luperón" de nuestro prócer restaurador de la República.

Elementos comunes de una isla

El merengue.- Sería más cómodo decir  que la República Dominicana tiene la paternidad del merengue. Sería más  motivo de orgullo, más "patriótico", más nacionalista y desde luego más chovinista. Pero no. Es lógico suponer que dos naciones que fueron por muchos años un territorio político único ( y no hablo de la ocupación de  Boyer, pero sí está incluída), tuvieron que forjar aspectos culturales comunes y  luego de creadas las dos naciones, la frontera ha sido una puerta para continuar las influencias.
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La orquesta de merengue haitiano Los Diplomáticos de Haití que hacia un merengue muy acompasado, al estilo del dominicano de los años 30 y 40 del siglo XX. Francisco Cruz (Félix Cumbé) , de origen haitiano, compositor de merengues de moda en República Dominicana.

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Existe en las Antillas y zonas continentales costeras varias formas de merengue, por lo que su presencia está en Venezuela, Colombia, Panamá, Cuba,  Puerto Rico y Haití.  Desde ambos lados se proclama exclusividad de origen. Jean Fouchard intelectual haitiano publicó "Le Meringue: danse nationale d' Haiti". ¿Cómo establecemos cuál fue primero? Habría que hacer una investigación. Por tanto, es más adecuado decir que la forma dominicana del merengue es hoy la de mayor reconocimiento por factores que no tienen nada que ver con su naturaleza, como es el uso político, por consiguiente auge, difusión y prestigio, que le dió Trujillo al adueñarse del mismo para publicitar obsesivamente su figura.

No se puede olvidar la contribución al merengue de Francisco Cruz, "el haitianito Felix Cumbé", como se le denominaba cariñosamente, al escribir varios temas para famosos grupos como el de Villalona o Aníbal Bravo y aumentar el patrimonio lírico de la música popular dominicana.....Además en los años 60 y 70 La Orquesta "Los Diplomáticos de Haití" cosechó mucha simpatía y éxitos musicales entre nosotros con un merengue muy acompasado, más cercano al  clásico de los años 40 y 50.


El caso Villa Mella. Sabemos que es una comunidad, al igual que Los Mina,  fundada por el cimarronaje o  prohijada por uno de esos pleitos entre colonias cuando España, por hacerle la contra a los franceses incentivó esos asentamientos  al ofrecerles cierta libertad y tierras si se establecían en la parte este de la isla. Entonces ha sido la zona de República Dominicana con la población más pura de raza negra, casi un 100%. Por eso a nivel lingüístico se notan rasgos singulares. Por ejemplo convertir la "D" intervocálica en "R". Dicen "navirá" en vez de "navidad"; "toravía" por "todavía"; "nuro" por "nudo", "pororó" en vez de "por los dos" y así por el estilo. Por causa de este fenómeno lingüístico del español dominicano los habitantes de esta comunidad cercana a la capital son llamados "los polvoruses", ya que suelen llamar al azúcar "polvo dulce", es decir "polvo ruse" en su peculiar pronunciación.

Baile de Ga-gá, de fuertes influencias áfrico-haitianas
EL Vudú y el Ga-gá. Siendo el Vudú una religión traída del África, luego aclimatada en nuestro territorio, es una manifestación común a la que apela una parte del pueblo dominicano. Como han establecidos los estudiosos del folklore dominicano, en República Dominicana se le denomina de otra manera: "21 Divisiones" o "Misterios". Hasta en esto, que tiene tantos componentes africo-haitianos, se ha buscado una manera de no llamarle Vudú para marcar distancias con Haití. Pero se perciben las semejanzas en todas las divinidades que se invocan, por ejemplo en el dios Kalunga reverenciado también en África. Luego están los congos, el gagá (rará haitiano) y el bakiní surgidos también de esa religiosidad popular para celebrar la adoración de espiritualidades, la semana santa o mortuorios infantiles.

La influencia lingüística

El caso Samaná.- Samaná es un caso suis generis en la cohabitación de lenguas. Se habla inglés, español y creol. Tanto así que los prestigiosos lingüistas dominicanos Celso Benavides y Carlisle González en un estudio de campo han detectado la posibilidad de estarse formando un criollo, un "creole" en esa provincia, por lo que han dejado la hipótesis a verificar pasado unos años. 


(En terminología científico-lingüista un criollo es una lengua formada por la fusión de varias, y hago la aclaración porque para el común de la gente, un creole o potois (patuá) es como una jerga despreciable. El creol haitiano es una simbiosis de francés, español y elementos de lenguas africanas).

Por otro lado, eso que se ve tan grave (la influencia del "creole" en la frontera) no sólo es normal a nivel económico por todo el comercio que se vehicula allí, sino porque las relaciones lingüísticas son un fenómeno inevitable en paÍses fronterizos. En la zona del Rio de la Plata el español y el portugués brasileño se mantienen influenciados: en la parte norte de Uruguay se habla portugués y en la sureste una lengua mixta español- portugués.

El caso Villa Mella. Sabemos que es una comunidad, al igual que Los Mina, fundada por el cimarronaje, o prohijada por uno de esos pleitos entre colonias cuando España, por hacerle la contra a los franceses incentivó esos asentamientos al ofrecerles cierta libertad y tierras si se establecían en la parte Este de la isla. Entonces ha sido la zona de Republica Dominicana con la población más pura de raza negra, casi un 100%.

Por eso a nivel lingüístico se notan rasgos singulares. Por ejemplo convertir la "D" intervocálica en "R". Dicen "navirá" en vez de "navidad"; "toravía" por "todavía"; "nuro" por "nudo" , "Pororó" en vez de "por los dos" y así por el estilo. Por causa de este fenómeno lingüístico del español dominicano los habitantes de esta comunidad cercana a la capital son llamados "los polvoruses", ya que suelen llamar al azúcar "polvo dulce", es decir "polvo ruse" en su peculiar pronunciación. 



(San Basilio de Palenque, localidad colombiana, manifiesta el mismo fenómeno. Como Villa Mella está integrada exclusivamente por personas de raza negra fruto de una insurrección de esclavos que fueron concentrándose allí hasta mantenerse aislados por varios siglos. Demuestra que es un fenómeno que se convierte en ley lingüística cuando existe fuerte influencia africana).

La población afro-antillana anglosajona.- Son los descendiente de los esclavos traídos forzosamente de otras islas, de flujos migratorios voluntarios provenientes de las antillas colonizadas por Inglaterra o reclutados directamente de Estados Unidos y distribuidos principalmente en Samaná, Puerto Plata y San Pedro de Macorís. A ellos le debemos uno de los más hermosos  Baile-espectáculo de nuestro folklore escenificado por  Los Guloyas de San Pedro de Macorís y declarado por la UNESCO "Patrimonio Cultural de la Humanidad".
Por otro lado han enriquecido el idioma español dominicano incorporando neologismos del tipo anglicismo como las palabra yaniqueque, coconete o chercha por mencionar las mas usadas.


Siempre han tenido fama de organizados, con sus propias iglesias, escuelas, asociaciones culturales, sus mutuas de ayuda y logias masónicas... Muchos de nosotros quizás recordemos que alguna de nuestras madres utilizaban el san para ayudar al presupuesto familiar adjunto al salario del hombre. En  esa época desconocíamos que esa especie de cooperativa proviene de la Sociedad de Ayuda Mutua (SAM) que implementaron los llamados "cocolos".

La primera huelga en la industria azucarera, fue promovida por trabajadores anglo-antillanos del Ingenio Santa Fe en 1902 por la mejora salarial.

Entre las personalidades que nos han legado están los poetas Norberto James,  Mateo Morrison, Juan Sánchez Lamouth y el profesor, escritor y académico Miguel Phipps reconocido por sus libros de literatura infantil; el respetado reverendo Telésforo Isaac; el investigador y hoy Embajador en Haití Rubén Silié; los deportistas del beísbol Ricardo Carty  y la zaga de los hermanos Bell.  Gerardo Carty Carter fue un síndico del Municipio de Consuelo en San Pedro de Macorís con gran prestigio y muy querido por sus munícipes.

Gastronomía africana.
Pasteles en hojas de plátano
Otros aspectos a grandes rasgos.- Luego tenemos influencias áfrico-haitianas en la gastronomía. El uso del coco en la preparación de arroces y pescados que proviene de los "cocolos". Los pasteles en hoja de plátanos y el mofongo. El sancocho y los platos con guandul (wandú), asi como el reiterado uso que hacemos de los víveres. Apellidos  franco-haitianos como Diloné, Bertré, Heureaux, Barett, Alix, Brazobán, así como  numerosos nombres de lugares y parajes. Frank Moya Pons en "Raíces Africanas en Santo Domingo" es un buen referente para empaparse  más del tema y Hugo Tolentino Dipp y Marcio Veloz Maggiolo en el libro "Gastronomía Dominicana: Historia del sabor dominicano".

 Elijo tres  brevísimas y relampagueantes semblanzas de personalidades destacadas.

Jacque Viaud Renaud.- Cuando se habla de este personaje hay que hablar de Poeta de una isla, pues siendo haitiano, se integró de lleno en la sociedad dominicana. Estudio en el país  e impartió clase de francés. Pronto se integró en los movimientos artísticos que bullían en la época como el del pintor Silvano Lora o en el Frente Cultural durante la Guerra de Abril. Forma parte de la generación de escritores de la generación del 60. Sin ser dominicano no hay dudas de  que luchó por nuestra democracia y soberanía. Combatió en la Guerra de Abril muriendo en uno de los enfrentamientos contra las tropas norteamericanas. Su obra ya es obligada incluirla en las antologías e historia de la Literatura Dominicana. Se le suele llamar poeta de una isla y dos pueblos.


Sánchez Lamouth
Juan Sánchez Lamouth.- De familia proveniente de Martinica es un significativo poeta de origen  muy pobre que supo elevarse para cantarle al pueblo de la ciudad y el campo pero desde una visión culta. En 1964 ganó el Premio Nacional de Poesía. Es un tesoro que todavía tiene mucho por descubrirse.

José Francisco Peña Gómez
José Francisco Peña Gómez.- Hijo de una familia haitiana que tuvo que huir de la matanza de Trujillo, fue criado por una familia dominicana. Indudablemente, junto a Balaguer y Juan Bosch constituyó uno de los líderes más populares del siglo XX y, como los dos anteriores, poseedor de una oratoria singular y eficaz motivadora de las masas. La de Peña Gómez fue  ardorosa, sin duda la más adecuada para llamar a la defensa del gobierno de Juan Bosch en 1965.  A pesar de la propaganda que le denigraba por sus orígenes haitianos; a pesar  que ese acoso le condicionaba y frenaba en la vida política  para lanzar su candidatura, tuvo millones de seguidores y cuando al final se postuló a la presidencia del país y ganó las elecciones, les fueron arrebatadas. Tuvo unas relaciones internacionales extraordinarias, hasta el punto de ser vicepresidente de la Internacional Socialista.  Como todo líder, cometió errores, pero eso no invalida su honestidad y generosidad, su orgullo de sentirse dominicano. Lástima que no pudo reivindicar sin complejos su procedencia de la diáspora haitiana con el mismo orgullo que  lo han hecho otras diásporas como la árabe, italiana, española..

Conclusión.- Quizá hasta unos años después de la Restauración el factor racial fue determinante para el éxito de cualquier lucha militar, política o social. El elemento negro y mestizo fue de primer orden, posiblemente por el miedo que la mayoría tenía de una vuelta al esclavismo.  Así fué. Hay que sobreponerse a los prejuicios y a un tipo de enseñanza de la historia en nuestras escuelas,  y al uso que de ella hacen los gobiernos en las conmemoraciones sólo para cumplir el protocolo, mientras mantienen un Estado clientelista y patrimonialista, contrario al Estado burgués liberal por el que propugnaba Duarte.



El destacado historiador español-catalán Josep Fontana expresó en una entrevista que más que nociones históricas la mayoría de la gente tiene una serie de sentimientos, actitudes no razonadas que son terribles porque hacen mucho daño y contra los cuales es difícil luchar y razonar. Baste recordar la larga fila de comentaristas, politólogos y hasta políticos veteranos (escritores de libros) que, con unas nociones simplista de la historia, de han despachado a gusto todos estos meses contra los "eternos invasores" haitianos. También expresa Josep Fontana que "el papel del historiador es ayudar a la gente a pensar. Una gran parte de lo que pensamos es prejuicio, tópico, con muy poca reflexión. No se trata de explicar la verdad sino discutir verdades establecidas que son dudosas"(Suplemento Cultural Babelia 1.130, Diario el País).


 Precisamente ese papel del historiador antes descrito lo iniciaron en nuestro país Juan Bosch y Juan Isidro Jiménez Grullón, esencialmente.

Única fotografía que se conserva
del Padre de la Patria dominicana 
Haber repasado esa parte determinante de nuestra historia, y sobre todo reconocerla, "no me ha quitado un pedazo" como se dice popularmente. No me ha hecho "sargento político del haitianismo", como gustan llamarnos los ultranacionalistas,  ni soy menos dominicano. No me he contaminado con la blancofilia y mucho menos la haitianofobia.   Al contrario,  valoro aún más y con creces a nuestro Padre de la Patria porque supo insertar en su pensamiento la importancia de la unidad de razas e incorporar a blancos, haitianos, morenos y mestizos en su lucha y proyecto de Nación. Supo cabrearse, "encojonarse" y romper los papeles del borrador de Constitución según cuenta Rosa Duarte en sus "Apuntes", cuando los conservadores "infiltrados" en La Trinitaria rechazaron incluir el asunto de la igualdad de razas.

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